"Mi primera lectura"
Son las siete y ya comienza mi rutina…………. ¡oh no! solo cinco minutos más ¡por favor!, ummm creo que lo mejor será que me sacuda esta flojera; porque llegaré tarde al trabajo otra vez; bueno aquí voy que comience la monotonía de siempre. Como detesto tener que llegar y sentarme junto esta gente tan metódica, tan dependiente de la tecnología. Sin nada trascedental y significativo en su vida, siempre tiene que ser todo tan tedioso y aburrido. Tener que estar estático detrás de un escritorio con un disfraz formal y zapatillas ¡y claro! jamás debó olvidar pintarme una sonrisa hipócrita, para soportar las altanerías de los clientes y de paso soportar al engreído de mi jefe. ¡Qué palurdo sin gracia! Como quisiera regresarle sus palabras como una bofetada en el rostro, ¡pero no puedo! Tendré que soportar todo esto para sostener mis estudios, ¿algún día valdrá la pena todo esto? espero que sí.
¿Qué haré? eh terminado todos mis pendientes y no tengo nada que hacer, ¿lo llamare? no porque será obvio que estoy penando en él ¿Por qué no habrá llamado? A esta hora siempre me llama, ¿estará enojado por algo que dije?, o quizá ya no le importo, ¿le llamaré? Hay ya deja de pensar en tonterías y mejor ponte a hacer algo para no pensar en él, porque te llegará la curiosidad y estarás ahí de tonta hablándole ¡pensara que lo estas asfixias! ummm y ¿entonces qué hago? Ya sé, contestaré la carta que mi sobrina me envió hace un par de días. Hablando de eso, me desconcertó una de las preguntas que me hizó. ¿Cuál fue tu primera lectura que leíste tía? – (me dijo). Qué raro que me pregunte eso, bueno no recuerdo exactamente cuál fue mi primera lectura, pero sí se me viene uno en particular a la memoria. Recuerdo que estaba en mi habitación jugando con mis muñecas, ¡hay!..…… y es que yo disfrutaba tanto jugar a las princesas y todas esas cursilerías que de niña se cree, así que me la pasaba después del colegio jugando e idealizando todo el tiempo; entonces mi mamá me pidió que vigilará a mi hermano mientras ella terminaba de hacer de comer; ni siquiera volteé a ver en donde lo había dejado y sólo le conteste con un ¡si mamá!; inmediatamente se me olvidó que tenía que cuidarlo y seguí en lo mío. Entonces fue cuando mi hermano se envolvió la capa de superman, se subió al sillón ¡y se dispuso a volar! Volteé rápidamente pero ya estaba con un tremendo chichón en la cabeza; mi mamá corrió para ver qué había sucedido y bueno me puso la regañada de mi vida. Cuando ya estaba un poco más calmada me dijo.
Eran de esos libros de pasta gruesa con dibujos de castillos y princesas; me llamó la atención por el título. ¿Se llamaba puedes guardar un secreto? Pero sobre todo, me intrigaba el hecho de el por qué mi mamá me abría de decir Daniela, así que me dedique a leerlo para averiguarlo.
Recuerdo que hablaba sobre una casita del bosque, en ella vivía un herrero y sus tres bellas hijas, Celia, Tania y Daniela. Pero Celia y Tania siempre se burlaban de ella porque era muy despistada. .-Vigila la cena. Le dijo su padre, mientras se disponía a salir con sus hijas al mercado.
No había pasado mucho tiempo cuando a Daniela ya se le había olvidado lo que le había dicho su padre. Decidió que su padre la había mandado a hilar. Cuando su familia regreso había hilado metros de lana; pero el guisado se quemó por completo. Su padre la regañaba todo el tiempo y sus hermanas se divertían y burlaban de ella; el libro narraba un sinfín de aventuras graciosas que le pasaron a Daniela a causa de ser tan despistada. Pero un día su suerte cambiaria por completo. El Príncipe Arthur cruzó el bosque, vio la casita y se dirigió a ella; inmediatamente salieron las hermanas y al ver que se trataba del príncipe, se conmocionaron. El príncipe observó que las tres poseían una singular belleza, así que decidió que se casaría con alguna de ellas. ¿Pero cómo iba a elegirla? .-Me casaré con la que sea capaz de guardar un secreto. -Les dijo Enseguida se acerco al oído de Tania y le susurró un secreto. (Ya no recuerdo cual era el secreto) .-volveré en una semana, y si fuiste capaz de guardar mi secreto me casaré contigo.
Daniela y Celia sintieron curiosidad y le preguntaron a Tania cuál era el secreto, pero no se los quiso decir, pasaban los días pero ella sentía el impulso de revelar el secreto, se dirigió a un pozo y grito el secreto, y regreso a casa más tranquila. Una semana más tarde regreso el príncipe y le pregunto si había revelado su secreto, ella estaba a punto de responder que no; cuando se apareció una rana y dijo.- ¡a mí me ha revelado su secreto! lo grito en el pozo y yo pude escucharlo. El príncipe le susurró un nuevo secreto a Celia y le dijo.-Regresaré en una semana y si eres capaz de guardar mi secreto, me casaré contigo. Pasaron los días y Celia sentía las ganas de contarlo, se fue al bosque y lo dijo; posteriormente regreso a casa un poco más tranquila; una semana después regreso el príncipe y le pregunto si había guardado el secreto, entonces se aparece una abeja y le dijo.- yo sé cuál es el secreto lo escuche cuando lo dijo en el bosque. Llegó el turno de Daniela, de demostrar que era capaz de guardar un secreto y le dijo un nuevo secreto, dijo que regresaría en una semana pero con el paso de los días y debido a que era muy despistada ya había olvidado el secreto. Cuando Arthur se apareció le pregunto a Daniela .- ¿has guardado mi secreto? .-No le respondió ella.- lo he olvidado. Sorprendido el príncipe por lo que le dijo, la observó se caso con ella y se la llevó a vivir a su castillo y fie así como le cambió la vida por completo. Bueno más o menos era así era la historia. Y así fue como leí mi primer libro, ¡hace tanto tiempo y todavía lo recuerdo ¡es una interesante historia y estoy segura que a la Laura le gustara que se la cuente.
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