miércoles, 30 de junio de 2010

Mi colaboración

"!Por fin! Después de 6 agonizantes semestres he logrado terminar mi
bachillerato ¡ahora a descansar!"
Es lo que he escuchado últimamente, claro no para mi pero ese chic@
dueñ@ de la cita anterior sabe que tiene que aprovechar sus vacaciones
lo mas que pueda posible claro el verano es corto, ¿como las podría
usar satisfactoriamente y no pendejear frente al monitor? Bueno todo
depende entre otras cosas de su estatus económico, si es un chico con
una economía estable probablemente este en la playa mas lejana del
Caribe disfrutando de una bebida fría, a lado de una mesera que le
dice "¿gusta algo mas? joven", si es un chico de clase media talvez
este trabajando, ahorrando para irse a la universidad o solo para
embriagarse mientras empiezan las clases y por ultimo si el chico de
plano no tiene dinero, pues obviamente estará trabajando en un empleo
mal pagado de tiempo completo durante todas las vacaciones.
Sin embargo tengo algo que ellos envidiarían... Un año completo de
vacaciones, en el que podría estar en cualquier lugar que me plazca,
puedo vagar y vagar por la ciudad ser un "nini" de tiempo completo, o
ponerme un yugo y trabajar bajo las ordenes de Ronald Macdonald, puedo
tomar mi vieja guitarra azul e ir de micro en micro, o vagón en vagón
sintiendome la reencarnación de jimi hendrix , ¡puedo volar! Bueno eso
no... Pero ahora puedo tomar un respiro y ver que quiero para saber a
donde voy.
Aunque no todo es dulzura en este mundo morado... Esto tiene su lado
obscuro como todo en el mundo, aun tengo que lidiar con varias noches
de incertidumbre mientras me pregunto "¿que harán mis amigos en la
universidad? " seguido de un largo suspiro y nostalgia por perder un
año de estudios en mi vida (tendré que abrazar mi osito de peluche y
olvidar la idea que llegando a la universidad te persigue un mounstro
gigante... ¡De conocimientos claro!) en fin tengo mucho
tiempo mas no una vida.


Cris

donde paso mis vacaciones

 
"Donde paso mis vacaciones."

Vacaciones no han sido para mi las mas gratas desde que tengo memoria, lo que para unos es disfrutar de la libertad para mi ha sido intentar no perder la cordura al tener dos meses para mi sin obligaciones mas que ayudar un poco en la casa y no perder el tiempo frente al televisor mas que una hora diaria. En veranos pasados me la pasaba con a familia de mi padre los cuales no son de mi agrado y a pesar de estar en algún lugar turístico me encontraba en cierta agonía al tener que tratar con la pesada de mi hermanastra quien no hace mas que obligarme a hacer lo que ella quiera o de o contrario me acusa y mejor no pasar el verano castigada en un lugar que es suficiente castigo al estar con su presencia. Este ultimo año me mude con mi madre y al llegar el verano he conseguido el consentimiento de mi padre para que me dejara acudir a clases de pintura la cual siempre ha sido mi pasión, me paso las mañanas dibujando borradores con ayuda del profesor, y al llegar la hora de salida camino hasta mi casa pensando en que colores mezclarían para crear el tono que uso tal artista en la pintura a la cual me dedico esos días; en las tardes puedo alimentar mi mente con aquellos libros que no me eran posible leer en clases , paso algunas tardes jugando algún juego de mesa con mi prima ya que mi hermana no quiere hacerlo pues prefiere pasársela chateando con personas que ve todo el día en la escuela, no entiendo como es posible que tenga tanto que decirse con esas personas que vera al día siguiente. Algunos miércoles de descuento en el cine salgo con mi buena amiga Gabi a ver alguna película que llame nuestra atención y así salir de la monotonía de la vida y ver algo diferente y sumergirnos en aquella historia que en varias ocasiones es mucho mas complicada que me estresa mas de lo que estaba. Cabe mencionar que hay ciertos días en que no tengo idea más que hacer y me encuentro en cierto lugar de mi mente entre la cordura y el frenesí que me hace dispersarme en mis pensamientos e intentar arreglar asuntos pendientes que ya no tienen remedio pues ya pasaron y es inevitable que vuelva a encontrarme en tal situación.

Mi idea de relajarme en vacaciones seria mantenerme alejada de todo aquello que me estresa por tal motivo me mantuve alejada de la computadora varias semanas, me entretuve en los videojuegos que no hicieron mas que traumarme por no pasar lo niveles y estresarme mas.

Yo se que debería dedicarme mas al estudio de alguna materia en la que estoy atrasada pero al poder estar al fin con la posibilidad de pintar me entretengo en ello la mayor parte del tiempo intento disfrutar aquello a lo que no podre dedicarme durante clases por las tareas y exámenes a los cuales deberé atender con toda mi dedicación.
 
A.I.H.M.

jueves, 24 de junio de 2010

"Cuánto estudiaré" Perdón por volverlo a enviar, es que no le puse mi nombre

¿Qué cuanto pienso estudiar? Pues…la pregunta aparentemente es muy sencilla, pero hay miles de respuestas que podrían surgir ante tal cuestión. Yo en lo personal, no sé si tengo una respuesta específica, ¿por qué?, simplemente, porque el conocimiento es uno de los mayores tesoros de la vida y, por lo tanto, es infinito, interminable.

            Para mí, el estudio en general no consta de una determinada cantidad e años, ni tampoco gira única y exclusivamente alrededor de un título universitario, una maestría o un posgrado. El estudio va más allá de eso: aún cuando se obtiene un doctorado, hay que practicar constantemente porque la misma profesión lo exige, si no, ¿qué utilidad tienen los reconocimientos, certificados y años de "estudio" transcurridos anteriormente?

            Pero volviendo a mí; se me ha preguntado qué cantidad de tiempo le dedicaré al estudio. Pues si hablamos de una carrera, pienso tomar Letras Hispánicas para posteriormente cursar Letras Modernas Inglesas. Mi preparación en esas carreras tal vez me lleve cuatro o cinco años, aproximadamente. Tal vez termine mi licenciatura a los veintitrés, y es probable que a los treinta ya posea un doctorado. En total, habría estudiado veintisiete años ininterrumpidos.

            Sin embargo, estoy segura de que ese no sería el fin; para empezar, una carrera universitaria no es, al menos a mi modo de ver las cosas, algo que se hace simplemente para obtener un empleo en el que te den buena paga. Hay que perseguir el conocimiento, la sabiduría. Y considerando que mi verdadera vocación y/o ambición es escribir novelas, no puedo limitar mi conocimiento simplemente al leer los Clásicos; hay que estar siempre un paso adelante, y conocer de todo un poco (o un bastante, sería una mejor opción). Esto lo digo tomando en cuenta el hecho de que me encantaría en verdad dedicarme a esto hasta el final de mis días.

            Porque, a fin de cuentas, ¿no es eso lo que un novelista hace? Un creador literario debe estar informado del tema del que hablará. Incluso autores de los más famosos –aunque no por eso buenos –best sellers, han tenido que estar en constante entrenamiento respecto a otras asignaturas que a simple vista no tienen qué ver con la literatura, tales como biología, matemáticas, química, física, arquitectura, política, economía, historia, etc.

            Así que, volviendo a la pregunta formulada al comienzo, mi respuesta sería que no hay respuesta específica o detallada al respecto. No sé cuanto vaya a vivir, y por lo tanto, no tengo un límite en años a mi constante educación y estudio. Tal vez obtenga un doctorado a la edad de treinta, pero como ya he dicho, es sólo una aproximación, y creo que es precisamente lo que se me pide, que dé un acercamiento, mas no una respuesta específica.

            Posiblemente mi respuesta no es la más indicada, o tal vez carezca de precisión; pero considero que para el estudio no hay precisión, porque la precisión requeriría hablar de tiempo, y en el estudio tampoco existe el tiempo; y no existe el tiempo simplemente porque el conocimiento es infinito, y en eso, estoy segura de que si habrá alguien que me apoye.

            Y es que, si el conocimiento no fuera infinito, a la fecha ya no existirían preguntas o enigmas por resolver, y sin embargo, aún hay muchas incógnitas respecto a gran cantidad de distintas asignaturas. Y ya que la sabiduría no conoce el tiempo, y el estudio es parte fundamental de la sabiduría, sin la cual esta no existiría, podría concluirse que, como consecuencia, el estudio es infinito, y por lo tanto, no podría llevarse a cabo en su totalidad en una sola vida; lo más seguro es que ni siquiera se lleve a cabo en más de una vida; y si aplicamos esto en cada individuo, y por consiguiente en mí, se diría que para terminar de estudiar, habría que vivir lo que toda la humanidad ha vivido, y ni aún así, podría abarcarse todo.
Por Nikte Shiordia

 

"cuanto estudiare"

"Cuanto estudiare"

 El mundo entero se ha visto acosado por esta pequeña frase o pregunta que uno mismo se hace en determinado momento de la vida, el hecho de preguntarnos esto nos hace cuestionarnos sobre hasta donde pensamos o queremos que nuestros conocimientos con respecto al mundo en que nos rodea queremos que lleguen.
El estudiar es la manera mas practica de demostrarnos que estamos vivos y que apreciamos el placer del conocimiento, envolviéndonos en el y dejandonos coronar por la sabiduría.
Tener noción de algo en especifico se complementa mediante el aprendizaje de mas opciones y así se comprende mas facilmente.
En mi opinión la cuestión de "cuanto estudiare" con respecto a mi persona, seria que a pesar de terminar una carrera profesional no me gustaría quedarme estancada en un solo mundo del infinito universo de la sabiduría, me gusta recorrer mas campos de conocimiento, llenarme de ellos y finalmente comprenderlos al grado en que yo coopere para volverlos mas bastos.
 Hay veces que algunos comentarios o conversasiones me quedo sin palabras, mi mente no esta basta como para poder debatirlas o esquivarlas, me gustaría saber lo suficiente para poder eludir esas conversaciones que tanto me hacen ponerme a pensar en que hubiese sido la mejor respuesta y así ganar o dar respuesta a la controversia que se me ha suscitado.
Ser capaz de sacar un tema de conversacion que no halla sido demasiado utilizado antes, y así poder tener una platica fluida y con nuevos puntos de vista para así crecer mi conocimiento por el tema.
 He llegado a la conclusión de que si quiero llegar a hacer este tipo de cosas deberé estudiar lo
suficiente para comprenderme a mi mismo y así en algún punto de mi existir llegar a
comprender lo que me rodea, de esa manera seguiré estudiando para superarme a mi mismo y corroborar en el conocimiento global al agregar información que no ha sido visible para otros, de esa manera me sentiría satisfecha de mi conocimiento.

miércoles, 23 de junio de 2010

"Cuánto estudiaré" Le advierto que está un poco enredada. Es que no tenía muchas ideas y tuve que echar rollo

¿Qué cuanto pienso estudiar? Pues…la pregunta aparentemente es muy sencilla, pero hay miles de respuestas que podrían surgir ante tal cuestión. Yo en lo personal, no sé si tengo una respuesta específica, ¿por qué?, simplemente, porque el conocimiento es uno de los mayores tesoros de la vida y, por lo tanto, es infinito, interminable.

            Para mí, el estudio en general no consta de una determinada cantidad e años, ni tampoco gira única y exclusivamente alrededor de un título universitario, una maestría o un posgrado. El estudio va más allá de eso: aún cuando se obtiene un doctorado, hay que practicar constantemente porque la misma profesión lo exige, si no, ¿qué utilidad tienen los reconocimientos, certificados y años de "estudio" transcurridos anteriormente?

            Pero volviendo a mí; se me ha preguntado qué cantidad de tiempo le dedicaré al estudio. Pues si hablamos de una carrera, pienso tomar Letras Hispánicas para posteriormente cursar Letras Modernas Inglesas. Mi preparación en esas carreras tal vez me lleve cuatro o cinco años, aproximadamente. Tal vez termine mi licenciatura a los veintitrés, y es probable que a los treinta ya posea un doctorado. En total, habría estudiado veintisiete años ininterrumpidos.

Sin embargo, estoy segura de que ese no sería el fin; para empezar, una carrera universitaria no es, al menos a mi modo de ver las cosas, algo que se hace simplemente para obtener un empleo en el que te den buena paga. Hay que perseguir el conocimiento, la sabiduría. Y considerando que mi verdadera vocación y/o ambición es escribir novelas, no puedo limitar mi conocimiento simplemente al leer los Clásicos; hay que estar siempre un paso adelante, y conocer de todo un poco (o un bastante, sería una mejor opción). Esto lo digo tomando en cuenta el hecho de que me encantaría en verdad dedicarme a esto hasta el final de mis días.

            Porque, a fin de cuentas, ¿no es eso lo que un novelista hace? Un creador literario debe estar informado del tema del que hablará. Incluso autores de los más famosos –aunque no por eso buenos –best sellers, han tenido que estar en constante entrenamiento respecto a otras asignaturas que a simple vista no tienen qué ver con la literatura, tales como biología, matemáticas, química, física, arquitectura, política, economía, historia, etc.

            Así que, volviendo a la pregunta formulada al comienzo, mi respuesta sería que no hay respuesta específica o detallada al respecto. No sé cuanto vaya a vivir, y por lo tanto, no tengo un límite en años a mi constante educación y estudio. Tal vez obtenga un doctorado a la edad de treinta, pero como ya he dicho, es sólo una aproximación, y creo que es precisamente lo que se me pide, que dé un acercamiento, mas no una respuesta específica.

            Posiblemente mi respuesta no es la más indicada, o tal vez carezca de precisión; pero considero que para el estudio no hay precisión, porque la precisión requeriría hablar de tiempo, y en el estudio tampoco existe el tiempo; y no existe el tiempo simplemente porque el conocimiento es infinito, y en eso, estoy segura de que si habrá alguien que me apoye.

Y es que, si el conocimiento no fuera infinito, a la fecha ya no existirían preguntas o enigmas por resolver, y sin embargo, aún hay muchas incógnitas respecto a gran cantidad de distintas asignaturas. Y ya que la sabiduría no conoce el tiempo, y el estudio es parte fundamental de la sabiduría, sin la cual esta no existiría, podría concluirse que, como consecuencia, el estudio es infinito, y por lo tanto, no podría llevarse a cabo en su totalidad en una sola vida; lo más seguro es que ni siquiera se lleve a cabo en más de una vida; y si aplicamos esto en cada individuo, y por consiguiente en mí, se diría que para terminar de estudiar, habría que vivir lo que toda la humanidad ha vivido, y ni aún así, podría abarcarse todo.

jueves, 10 de junio de 2010

Internet

Mientras veía como intentaban instalar el equipo que tenia forma de televisión y grabadora, no estoy seguro de lo que hacia en ese momento y creo que no lo recordare por estos mares mentales que contraje en la adolescencia que dejaron de ser pequeños charcos y se transformaron el ríos y después a lagunas creo que algún día llegare a tener galaxias mentales, ya que no creo poder soportar toda la información de mi vida, pero bueno creo que ese es otro tema, el punto es que yo ni siquiera sabia que era esa "cosa" que ponían, acomodaban, conectaban en fin me daba igual, pero al quedar armada por completo y al encenderla me llamo mucho la atención que mi hermana mayor estaba viendo videos y escribiendo, en fin la utilizaba para diversas cosas.

En ese tiempo en la compra de la computadora te daban servicio gratis de internet por 2 años y lo primero que hice al utilizar la computadora fue jugar, recuerdo que pasaba horas y horas jugando, creo que era la consola de videojuegos que nunca tuve y era lo único que utilice por varios meses, tiempo después encontré que facilitaba el trabajo pedido en la secundarios, solo tenia que copiar y pegar, sucesivamente comprendí que facilitaba cosas como ver películas, compartir ideas, hablar con mis compañeros, simplemente descubrí que se lo podía dar millones de usos y poco a poco deje esos juegos sin sentido y comencé a descargar libros y a redactar así como comparar y buscar información, el internet es un herramienta bastante buena para el que la sabe aprovechar, pero en manos de un niños con los conocimientos y la mentalidad como la mía ya hace varios años puede acabar en llenarle la cabeza con cosas que ni siquiera vale la pena mencionar, pero que al final es lo que optan la mayoría, pudrirse el cerebro con porquerías que jamás les servirán de nada, ya que esos meses jugando no me ayudaron en nada, pues simplemente era apretar 2 o 3 botones con un monotonía bastante desagradable para mi.

Las primeras experiencias la mayoría de veces no son muy satisfactorias ya que al ser las primeras encontraremos en su mayoría a la opinión en general y si argumentamos que la mayoría de personas optan por lo mas fácil y destructivo para sus mentes creo que no tenemos mucho por delante si seguimos con este tipo de experiencias ya que cuesta mucho encontrar algo que te guste y que te ayude al mismo tiempo.

La primera vez que use la computadora tal vez para mi fue como un gran juego pero simplemente maduras y te das cuenta que en realidad es un aparato que ayuda pero que al mismo tiempo no te ayuda para nada estar sentado 5 horas frente a ella, pero hay que saber aprovechar este tipo de equipos y en si esto ya se convirtió en algo bastante aburrido así que creo que acabare resumiendo lo que hice la primera vez que vi la computadora como tal "descubrí un mundo nuevo, pero que solamente es ficticio, demasiado parecido a los libros"

CCCA


 

Internet, tercera colaboración

Nikte Shiordia

¿Internet? Si, sé lo que es; llevo media vida usándolo, desde los once años, si mal no estoy, si no es que desde antes. Aunque los primeros años no lo usé con tanta frecuencia como en la época actual, en parte, porque siempre lo utilicé para cosas urgentes de la escuela y con mi madre vigilándome, además de que no conocía muy bien las utilidades que ofrecía el correo electrónico.

            En ese entonces, nuestra computadora utilizaba el Windows 95 (¿o era 98?), y no contaba ni siquiera con Encarta, por lo cual necesité utilizar el Internet de local de renta de computadoras más eficiente y cercano a mi casa. Lo primero que busqué tenía que ver, si mal no recuerdo, con información referente al Estado de Veracruz paran trabajo de geografía de la primaria.

Sin embargo, conforme avanzaban los días, requeríamos más y más el servicio, lo cual implicó más gastos; por esta razón, mi mamá optó por instalar la Encarta 2002; no era tan efectiva como el Internet, pero por lo menos nos ahorró algunos pesos durante unos meses.

Sin embargo, en mi ingreso a secundaria, la Encarta ya no resultaba tan útil, debido a la cantidad fenomenal de trabajos que me dejaban en el colegio, y volvimos a lo mismo de antes. Fue en mi tercer año de secundaria cuando el Net se volvió casi inútil, al menos para mí, puesto que en esa Secundaria técnica no me dejaban muchas tareas. Pero una de mis profesoras me pidió´ crear una cuenta en yahoo y fue a partir de entonces que volví a utilizar el Internet, mas ya no de la misma manera que antes, puesto que ahora lo hacía sin vigilancia y ya no lo usaba sólo para mis deberes, sino también como una forma de entretenimiento.

            Durante todos esos años, "pedíamos prestado" el servicio sin complicaciones. Sin embargo, se volvió muy necesario para mí cuando comencé quinto semestre de bachillerato. Mis padres comenzaron a hacer cuentas: ya no tenían que pagar la colegiatura de mi hermana, puesto que ella ya había ingresado a una secundaria pública, y a la larga, la renta del servicio en el Café sería más costosa que la contratación del Internet en casa. Ya casi cumplo un año con el servicio, aunque debo confesar que no todo es ventajoso: aunque el Internet me ha servido para muchas cosas, también ha implicado una seria distracción para mí, al grado de a veces descuidar las cosas realmente importantes.

sábado, 5 de junio de 2010

mi primera lectura



Las batallas

"Oye Carlos por qué tuviste que salirte de la escuela esta mañana, oye Carlos por qué tuviste que decirle que la amabas a Mariana"
Acababa de cumplir doce años, cuando escuché por primera vez esta canción, resonó  en mi mente mucho tiempo, y la cantaba en todo momento, hasta el punto de fastidiar a todos.
Un día, Janis llegó muy contenta a la escuela, y me dijo – mira lo que te compré- sacando de su mochila un pequeño libro amarillo, en cuya portada había una mujer muy bella con los ojos cubiertos por una franja negra, "José Emilio Pacheco,  Las batallas en el desierto", decía con grandes letras negras.
-La canción que tanto cantas, es acerca de este libro-
Hasta entonces yo nunca había leído un libro, inmediatamente lo abrí y comencé a leerlo, la forma en que se me presentaba esta historia no se parecía a las películas o telenovelas o caricaturas con la que hasta entonces me había entretenido, sin saber cómo, este libro me atrapó, comencé a leerlo antes de que iniciara con la primera clase, y poco a poco fui encontrando las relaciones con mi canción favorita de esos días, lo cual me entusiasmaba cada vez más, entendí por qué Carlos no debió salirse de la escuela y por qué no debió decirle a Mariana que la amaba, imaginé cómo se sentía Carlos, imaginé el rostro de la bella Mariana, y todas estas imágenes estaban en mi cabeza, no en una pantalla.
Extasiada por esta nueva experiencia, perdí la noción del tiempo y del lugar en el que estaba, la clase ya había comenzado y tuve que guardar el libro, no entendí nada de lo que dijo el profesor, sólo pensaba en qué le ocurriría a Carlos después de que su familia y sus compañeros se enteraran de lo que hizo.
Por fín  sonó la chicharra para salir al receso, inmediatamente saqué el libro, y mientras mis amigas miraban al chico que les gustaba y le coqueteaban yo estaba sumergida en la historia, las páginas daban vuelta con rapidez pues me intrigaba mucho el saber cómo terminaría esto, un sin fin de sentimientos se despertaban en mí con cada suceso en la vida de este niño enamorado.
Mis amigas me hablaban, me contaban cómo aquel muchacho las miró, cómo les sonrió, pero yo estaba ausente, no las escuchaba, solo oía las voces de los personajes, veía los rostros de todos ellos, la escuela de Carlos con su patio tan parecido a un desierto, donde jugaban a las batallas, la casa de Mariana tan ordenada siempre, y todo esto, dentro de mi cabeza. 
Llegaba ya a las últimas páginas y cada suceso inesperado en la novela aumentaba mi emoción, Carlos terminó de contar su historia, y la veía tan lejana como yo, no quedaba nada tangible de ella, de hecho nunca lo hubo, lo único que  me quedaba entonces era la placentera sensación de  una incontenible hambre por repetir esta experiencia.

MOV

viernes, 4 de junio de 2010

Mi primera lectura

"Mi  primera lectura"

Son las siete y ya comienza mi rutina…………. ¡oh no! solo cinco minutos más  ¡por favor!, ummm creo que lo mejor será que me sacuda esta flojera; porque llegaré tarde al trabajo otra vez; bueno aquí voy que comience la monotonía de siempre. Como detesto tener que llegar  y sentarme junto esta  gente  tan metódica, tan dependiente de la tecnología. Sin nada trascedental  y significativo en su vida, siempre tiene que ser todo tan tedioso y aburrido. Tener que estar estático detrás de un escritorio  con un disfraz  formal  y  zapatillas ¡y claro! jamás debó olvidar pintarme una sonrisa hipócrita,  para soportar las altanerías de los clientes y de paso soportar al  engreído de mi jefe. ¡Qué palurdo sin gracia! Como quisiera regresarle sus palabras como  una bofetada en el rostro, ¡pero  no puedo!  Tendré que soportar todo esto para sostener mis estudios, ¿algún día valdrá la pena todo esto? espero que sí.

¿Qué haré? eh terminado todos mis pendientes  y no tengo nada que hacer, ¿lo llamare? no porque será obvio que estoy penando en él  ¿Por qué no habrá llamado?   A esta hora siempre me llama, ¿estará enojado por algo que dije?, o quizá  ya no le importo, ¿le llamaré? Hay ya deja de pensar en tonterías y mejor ponte a hacer algo para no pensar en él, porque te llegará la curiosidad y estarás ahí de tonta hablándole ¡pensara que lo estas asfixias!  ummm  y ¿entonces qué hago?  Ya sé,  contestaré la carta que mi sobrina me envió hace un par de días. Hablando de eso, me desconcertó una de las preguntas que me hizó. ¿Cuál fue tu primera lectura que leíste tía? – (me dijo). Qué raro que me pregunte eso, bueno no recuerdo exactamente cuál fue mi primera lectura, pero sí se me viene uno en particular a la memoria. Recuerdo que estaba en mi habitación jugando con mis muñecas, ¡hay!..……  y es que yo disfrutaba tanto jugar a las princesas y todas esas cursilerías que de niña se cree, así que me la pasaba después del colegio jugando e idealizando todo el tiempo; entonces mi mamá me pidió que vigilará a mi hermano mientras ella terminaba de hacer de comer; ni siquiera volteé  a ver en donde lo había dejado y sólo le conteste con un  ¡si mamá!; inmediatamente se me  olvidó que tenía que cuidarlo y seguí en lo mío. Entonces fue cuando mi hermano se envolvió la capa de superman, se subió al sillón ¡y se dispuso a volar! Volteé rápidamente pero ya estaba con un tremendo chichón en la cabeza; mi mamá corrió para ver qué había sucedido  y bueno me puso la regañada de mi vida.                                                                          Cuando ya estaba un poco más calmada me dijo.

.-  debes tener más cuidado porque pudo haber sido peor; últimamente estas muy distraída y se te olvidan las cosas. -Si sigues así tendré que llamarte Danielita eh.                                                                            .-Danielita! ¿Por qué? le pregunté y me puso un libro en la mano.                                                                                                              .- Por esto, mira mejor deja de perder el tiempo y mejor ponte a leer además te va a gustar.

Eran de esos libros de pasta gruesa con dibujos de castillos y princesas; me llamó la atención por el título. ¿Se llamaba puedes guardar un secreto? Pero sobre todo, me intrigaba el hecho de el por qué mi mamá me abría de decir Daniela, así que me dedique a leerlo para averiguarlo.

Recuerdo que  hablaba sobre una casita del bosque, en ella vivía un herrero y sus tres bellas hijas, Celia, Tania y Daniela. Pero Celia y Tania siempre se burlaban de ella porque  era muy despistada.            .-Vigila  la cena. Le dijo su padre, mientras se disponía a salir con sus hijas al mercado.

No había pasado mucho tiempo cuando a Daniela ya se le había olvidado lo que le había dicho su  padre. Decidió que su padre la había mandado a hilar. Cuando su familia regreso había hilado metros de lana; pero el guisado se quemó por completo. Su padre la regañaba todo el tiempo y sus hermanas se divertían y burlaban de ella; el libro narraba un sinfín de aventuras graciosas que le pasaron a Daniela a causa de ser tan despistada.  Pero un día  su suerte cambiaria por completo. El Príncipe  Arthur  cruzó el bosque, vio la casita y se dirigió a ella; inmediatamente salieron las hermanas y al ver que se trataba del príncipe, se conmocionaron. El príncipe observó que las tres poseían una singular belleza, así que decidió que se casaría con alguna de ellas. ¿Pero cómo iba a elegirla?  .-Me casaré con la que sea capaz de guardar un secreto. -Les dijo                                                  Enseguida se acerco al oído de Tania y le susurró un secreto. (Ya no recuerdo cual era el secreto)                                                                     .-volveré en una semana, y si fuiste capaz de guardar mi secreto me casaré contigo.

 Daniela y  Celia sintieron curiosidad y  le preguntaron a Tania cuál era el secreto, pero no se los quiso decir, pasaban los días pero ella sentía el impulso de revelar el secreto, se dirigió  a un pozo y grito el secreto, regreso a casa más tranquila.  Una semana más tarde regreso el príncipe y le pregunto si había revelado su secreto, ella estaba a punto de responder que no; cuando se apareció una rana y dijo.-  ¡a mí me ha revelado su secreto! lo grito en el pozo y yo pude escucharlo. El príncipe le susurró un nuevo secreto a Celia y le dijo.-Regresaré en una semana y si eres capaz de guardar mi secreto, me casaré contigo. Pasaron los días y Celia sentía las ganas de contarlo, se fue al bosque y lo dijo; posteriormente regreso a casa un poco más tranquila; una semana después regreso el príncipe y le pregunto si había guardado el secreto, entonces se aparece una abeja y le dijo.- yo sé cuál es el secreto lo escuche cuando lo dijo en el bosque.                                Llegó el turno de Daniela, de demostrar que era capaz de guardar un secreto y le dijo un nuevo secreto, dijo que regresaría en  una semana pero con el paso de los días y debido a que era muy despistada ya  había olvidado el secreto.                                                              Cuando Arthur se apareció le pregunto a Daniela                           .- ¿has guardado mi secreto?  .-No le respondió ella.- lo he olvidado.      Sorprendido el príncipe por lo que le dijo, la observó se caso con ella y se la llevó a vivir a su castillo y fie así como le cambió la vida por completo. Bueno más o menos era así era la historia. Y así fue como leí mi primer libro, ¡hace tanto tiempo y todavía lo recuerdo ¡es una interesante historia y estoy segura que a la Laura le gustara que se la cuente.  

EAB.
Escalante Alcacio Belén
 
Profesor, aquí le mando mi colaboración para la revista; perdoneme por mandalo hoy pero ayer se me presento un problema con el internet, espero que todavía le llegue a tiempo.
Otra cosa creo que me pase de palabras, ¿eso es problema o a fuerza tenia que ser de 500?. La verdad yo no se escribir me gustaria poder tener ese talento pero siento que noy buena en esto,de cualquier forma lo intente y de todos modos espero me de su comentario hacerca de lo que escribí, al princ ipio noc me ocurrio nada pero poco a poco me di una idea, espero no este fatal para lo que usted espera.
Saludos.

jueves, 3 de junio de 2010

MI PRIMERA LECTURA

 MI PRIMERA LECTURA

¿Qué cual ha sido mi primera lectura?, en verdad no lo había pensado antes creo que tal vez los primero que leí fue un enunciado en algún pizarrón o alguna lectura de algún libro de texto de primaria, pero eso si, el primero libro que tuve en mis manos y lo acabe fue uno de superación personal del tan famoso Carlos Cuauhtémoc, creo que cuando acabe ese primer libro que del titulo no recuerdo mucho, me creí por algún tiempo alguien superior, tenia la tonta idea de que ese libro me abría un gran futuro, pero ahora creo que hubiera sido mejor leer al mago Harry Potter, pero si tal vez en un universo paralelo, si creo que me gusta la idea, donde yo elija cada paso con mi experiencia (la cual no es mucha), yo estoy seguro que leería al buen Roberto Bolaño y su libro "Los detectives salvajes" y bueno tal vez ni siquiera existiera este texto en este mundo paralelo, pero como es mi historia supongamos que si.

Veamos, creo que camino en medio de la carretera de algún tipo de cerro y a cada 500 metros hay diferentes puestos, en los cuales hay un libro especifico, mientras camino y quiero decidir cual comprar, aparece un carro, si, un deportivo que acelera y acelera y justo cuando me va a golpear, salto y caigo enfrente de uno de estos puestos y poso mis ojos en el ejemplar rojo con unos tipos que visten formales en la portada y lo tomo, ahora corro, si corro muy rápido, huyendo del vendedor de libros y en ese momento aparece uno de esos animales (si es que se les puede llamar así) representativos de esa zona, los cuales su piel esta llena de escamas en forma de letras y números y cualquier signo conocido, creo que los llaman "ideas" y este ser como apareció en un instante se desvanece rápidamente y justo cuando volteo no hay absolutamente nada atrás y solo tengo mi libro rojo en mis manos.

De alguna forma llegue a mi casa, una casa sencilla, de madera bastante gastada y podrida por la humedad, solo tengo una mesa pequeña, es de vidrio y es lo único que decora esta vacía casa, me pongo de rodillas para poder posar el libro sobre la mesa mientras permanezco en esta posición y comienzo a devorar las hojas, y no estoy hablando literalmente, cada vez que acabo de leer una pagina la arranco y la devoro.

No se cuanto tarde en acabar el libro pues aquí no hay calendarios y mucho menos relojes, de hecho aquí todo aparenta ser real, pero no lo es, ahora solo tengo la portada rojo de aquel libro tan bonito, mi primera lectura me ha mostrado bastante, cuenta la historia de alguien como yo que puede desaparecer después del punto final, pero es genial ser así, lo que hagas no te puedes arrepentir a menos que este escrito, pero bueno creo que es todo y es tiempo de que desaparezca este humilde personaje.

CCCA      

 

   


 

Mi primer lectura

Mi primer lectura.

Todos creemos que la primera lectura es la mejor, pero no siempre sucede asi bueno, ese no es mi caso, por que a diferencia de todos yo no  recuerdo si mi mama o papa me leian , alguna historia comunes ya sabes de  princesas, dragones y aventuras fantasticas que en la vida real sabemos que no existen, pero en esa edad todo lo creemos.
Quisieramos que todo lo recordamos por que podria que ser que la primer lectura que nos hicieron fue la mejor que en ese momento pudo pasar, pero la que yo recuerdo no fue hace mucho y creo que en algún momento a todos nos empieza a interesar la lectura, al principio sera muy hostigante y cansado leer una buena lectura, por que no todo es lectura buena, hay lecturas que solo te divierten pero no aprendes nada de ellas, no tienen algún singificado, lo entiendes tan facilmente que crees que así son todas las demás lecturas, pero no, cuando lees algo bueno, realmente bueno, todo pasa, te imaginas todo lo que pasa, aunque tambien te pone a pensar.
Inicie mi primera lectura, como la mayoria de nosotros lo hacemos; por deber, las tareas que profesores nos dejan. No tenía planeado hacer esa lectura, por que el aburrimiento era tan grande que no quería aburrirme mas. Pero son deberes que se hacen lo quieras o no.
Así que empece leyendo con muy pocas esperanzas de que fuera algo muy interesante, pero al no entender varias palabras di por terminada mi lectura y me fui a hacer otras cosas. Pero el deber ahi estaba y se tenia que hacer, asi que a los 15 minutos volvi a intentar pero ahora si no entendia una palabra trataba de entenderla y si no entendia toda la oración la buscaba, en todas las lecturas habra palabras nuevas, que luego iras agregando a tu vocabulario. 
No termine ni el primer capítulo ese dia y no esperaba que fuera mañana para continuar leyendola, por que cada descripcion que hacian era tan clara tan real que no era dificil imaginarse los personajes y los lugares en donde ocurria  y no podia esperar a mañana para continuar leyendo.
Al dia siguiente lo primero que hice es seguir leyendo, encerrandome en mi cuarto, por que a mi me molesta el ruido y cualquier ruido puede distraerme y si en algun momento te distraes-bueno no creo que le ocurra a todos pero habra a quien si- te pierdes en la historia y eso es algo malo. Pero si no escuchas nada, hasta puede pasar que tu seas un personaje que inerviene algo ficticio que sabes que nunca ocurrira. Pasaron 3 dias para que pudiera terminar la novela, pero al terminarla quede satisfecha, no sabria decir como pero esa fue la primera sensación que se presento.
Y lo unico que quieres hacer es seguir leyendo, es como si en una semana no comieras, y tienes tanta hambre que quieres seguir comiendo, lo mismo pasa con las lecturas, cuando empiezas sigues y sigues, puede que en algun momento no quieras leer pero esa sensación se quedara y regresara.
Todas las lecturas que hagas serán las primeras por que todas son diferentes, lo veras como algo nuevo.

VHNA

mi primera lectura

Las batallas

"Oye Carlos por qué tuviste que salirte de la escuela esta mañana, oye Carlos por qué tuviste que decirle que la amabas a Mariana"
Acababa de cumplir doce años, cuando escuché por primera vez esta canción, resonó  en mi mente mucho tiempo, y la cantaba en todo momento, hasta el punto de fastidiar a todos.
Un día, Janis llegó muy contenta a la escuela, y me dijo – mira lo que te compré- sacando de su mochila un pequeño libro amarillo, en cuya portada había una mujer muy bella con los ojos cubiertos por una franja negra, "José Emilio Pacheco,  Las batallas en el desierto", decía con grandes letras negras.
-La canción que tanto cantas, es acerca de este libro-
Hasta entonces yo nunca había leído un libro, inmediatamente lo abrí y comencé a leerlo, la forma en que se me presentaba esta historia no se parecía a las películas o telenovelas o caricaturas con la que hasta entonces me había entretenido, sin saber cómo, este libro me atrapó, comencé a leerlo antes de que iniciara con la primera clase, y poco a poco fui encontrando las relaciones con mi canción favorita de esos días, lo cual me entusiasmaba cada vez más, entendí por qué Carlos no debió salirse de la escuela y por qué no debió decirle a Mariana que la amaba, imaginé cómo se sentía Carlos, imaginé el rostro de la bella Mariana, y todas estas imágenes estaban en mi cabeza, no en una pantalla.
Extasiada por esta nueva experiencia, perdí la noción del tiempo y del lugar en el que estaba, la clase ya había comenzado y tuve que guardar el libro, no entendí nada de lo que dijo el profesor, sólo pensaba en qué le ocurriría a Carlos después de que su familia y sus compañeros se enteraran de lo que hizo.
Por fín  sonó la chicharra para salir al receso, inmediatamente saqué el libro, y mientras mis amigas miraban al chico que les gustaba y le coqueteaban yo estaba sumergida en la historia, las páginas daban vuelta con rapidez pues me intrigaba mucho el saber cómo terminaría esto, un sin fin de sentimientos se despertaban en mí con cada suceso en la vida de este niño enamorado.
Mis amigas me hablaban, me contaban cómo aquel muchacho las miró, cómo les sonrió pero yo estaba ausente, no las escuchaba, solo oía las voces de los personajes, veía los rostros de todos ellos, la escuela de Carlos con su patio tan parecido a un desierto, donde jugaban a las batallas, la casa de Marianta tan ordenada siempre, y todo esto, dentro de mi cabeza. 
Llegaba ya a las últimas páginas y cada suceso inesperado en la novela aumentaba mi emoción, Carlos terminó de contar su historia, y la veía tan lejana como yo, no quedaba nada tangible de ella, de hecho nundca lo hubo, lo único que  me quedaba entonces era la placentera sensación de  una incontenible hambre por repetir esta experiencia.

MOV

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MATISS

Mi primer lectura

Recuerdo que mis primeras lecturas las llevé a cabo con la ayuda de mi madre. Contaba yo con cinco años de edad, etapa en la que precisamente, ya me enseñaban a leer en el colegio. Mi padre, para ayudarme con mi entrenamiento, optó por comprarme un libro titulado Un tesoro de cuento de hadas, que, como su nombre lo indica, era una colección de los cuentos más famosos de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Charles Perault, Las mil y una noches, entre otros que eran menos conocidos. Aquel libro contenía ilustraciones, y su volumen era un poco más inferior al de la Biblia: su lomo medía cuatro centímetros de grosor, aproximadamente.

            Al principio, mi mamá fue la que se encargó de leérmelos antes de que me durmiera, para ver si de esa manera me interesaba en ellos y los leía por mi propia cuenta. El primer cuento que oí de sus labios –y de hecho, el primero que contenía aquel libro –fue el de Caperucita Roja; le siguieron Cenicienta, El Chícharo y la Princesa, Blanca Nieves y Rosa Roja, La niña de los cerillos, El gato con botas, Rapunzel y Vasilissa la Hermosa.

Más o menos por esos mismos días, había en algún rincón de nuestra casa, un pequeño libro de pasta color mostaza que se titulaba Mi libro de Historias Bíblicas, que mi papá adquirió cuando pertenecía al grupo de los testigos de Jehová y que, al igual que el libro de cuentos, también poseía ilustraciones. Mamá comenzó a leérmelo no tanto porque yo se lo pidiera, sino porque a esa edad, se me presentaron muchas dudas respecto de cómo era y de dónde provenía Dios.

            Con las historias que mi madre me relataba, comencé a interesarme por terminar de leer aquellos libros por cuenta propia. El problema del libro bíblico fue que sus letras eran muy pequeñitas, lo cual me hizo abandonar mi objetivo de concluirlo y preferí terminar solamente el libro de cuentos de hadas. Y es que, al contrario de aquel pequeño libro de educación religiosa, mi libro de cuentos, aunque voluminoso, poseía letra grande, separada y legible, lo cual hacía menos pesado mi entrenamiento, sin mencionar que sus ilustraciones se me hacían más atractivas que las del libro bíblico. ¿Y cómo no iba a ser así?, si mientras en el primero me mostraban la imagen de una hermosa princesa que asistía a un baile real, en el segundo se me exponía el dibujo de Adán y Eva sufriendo por haber devorado el fruto prohibido.

            Y durante aquella etapa de entrenamiento, esos fueron los libros que leí, especialmente el de cuentos de hadas. Sin embargo, las lecturas que hice las llevé a cabo siempre con la ayuda de mis padres. Además, algo que me sirvió de apoyo para comprender mejor el contenido de aquellas lecturas fue precisamente la televisión: durante aquella época, había un programa semanal que se encargaba de representar, con personas reales, los cuentos como Rapunzel o Cenicienta, y, durante las mañanas, se emitía una caricatura titulada La Biblia para niños.

Básicamente, en eso se basó mi educación literaria de aquellos años. Todas mis lecturas las realicé en mi casa, a veces sin la compañía o ayuda de nadie. Tal vez, de manera un poco indirecta, fue precisamente gracias a las historias que leía, que descubrí mi pasión por escribir, puesto que desde entonces, yo hacía mis propios cuentos de princesas. Por lo tanto, concluyo que leer tales cuentos fue, sin duda, un suceso significativo en mi vida, no sólo porque fueron mis libros entrenadores, sino porque prácticamente fue gracias a ellos que descubrí mi vocación.

Nikte Shiordia