Elogios
Esto luce patético,- ¿por qué tantos abrazos?, no exageren-, pensaba yo mientras todos en casa me veían con esa enorme sonrisa en la boca, -¡ah! No es para tanto-, más que ponerse contentos, se extasian, sin embargo debo responder a los elogios, -gracias gracias, (sonrisa hipócrita en mi rostro), vamos mamá, no llores- ¿lágrimas? Pero si sólo acabé el bachillerato, no imagino cómo se pondrán cuando acabe la carrera.
En realidad me siento así, porque, a mi parecer, no me esforcé tanto, sólo es cuestión de entregar tareas y no faltar demasiado, hay muchachos aquí que sí se esforzaron, y mucho, a veces me gustaría ser como ellos, bueno en realidad sólo envidio su buena memoria, eso me hace falta, pero en general no me gustaría llevar una vida dedicada por completo al estudio, mantengo mi estatus de estudiante regular.
Déjenme decir que hay técnica en esto, así es, en realidad es muy sencillo, todo está en las apariencias, esto de imitar a los "ñoños" (bueno, así les dicen, ¿no?) trae muchas ventajas, por ejemplo: las becas, (dinero, a quién no le gusta recibir dinero haciendo nada); ser de los preferidos por los profesores; tener con qué compensar las transgresiones a la ley paternal; y el fácil acceso a una buena universidad.
Según yo, hay una serie de pasos a seguir para parecer un "ñoño":
La apariencia física no importa, no todos los "ñoños" visten con sueter de cuadros, usan lentes o se peinan al estilo "relamido", en realidad pueden lucir como cualquier persona, pero no lo son, tienen todo un mundo en la cabeza ,la cual está llena de conocimientos, los mismos que a mi se me resbalan como mantequilla.
La actitud es lo importante, basta con fingir prestar atención y asentir cuando el profesor diga algo brillante, aunque en realidad no se le haya entendido una sola palabra, y mi mente estuviera en quién sabe dónde, ser tranquilo y reservado también es importante.
Es necesario anotar algunas cosas, las esenciales, tan solo para que el profesor note la atención que se le pone a sus palabras
Si no se sabe qué decir o no se es muy elocuente al momento de opinar, es mejor quedarse callado, no hay que delatar la falta de capacidad para compreder, es peligroso, los verdaderos "ñoños" podrían darse cuenta de tu incompetencia intelectual y mostrar esa sonrisa malvada que dice "ja, pobre tonto", creánme eso hiere gravemente al orgullo
Otra cosa importante, (muy importante) es el saber copiar, no se puede ser tan descarado, por sobre todo, la sutileza, no es lo mismo decir: "pásame el resumen de la lectura" , (bueno... esto sólo se puede hacer si se es muy guapa o guapo) que decir " hola Jorge, ¿ya acabaste la lectura?, ah está bien larga, y tengo un buen de tarea ( aquí conviene poner cara de preocupación y cansancio) ya casi la acabo pero con las demás tareas no creo que me de tiempo de terminarla", aquí es cuando el amable y caritativo "ñoño" se compadece y te dice amablemente "ah pues si quieres te presto mi resumen, yo ya acabé", entonces uno agradece efusivamente y con muestras de alivio, si ocurre que el "ñoño" en cuestión no afloja el resumen, entonces hay que pedirlo directamente a cambio de alguna recompensa, si aún así no cede, entonces hay que recurrir a otro "ñoño".
Hay algunas tareas en las que no es posible copiar a los llamados "ñoños" (estos suelen ser bastante egoístas en tales casos) como los trabajos de investigación, el problema aquí es que casi siempre son en equipo, y es dificil encontrarse en un equipo donde haya un compañero inteligente que haga todo el trabajo, así que es momento de aplicarse, pero tampoco es tan arduo el asunto, basta con redactar bien y elocuentemente lo que otros dijeron pero usando sinónimos de sus palabras, de casi todas, el profesor entonces se impresionará por el amplio vocabulario empleado, y así se sigue siendo parte de esa útil élite de alumnos sobresalientes.
En los exámenes es sencillo también, si no hay posibilidad de sentarse al lado de un compañero con respuestas confiables, entonces hay que memorizar palabras claves y completar con palabrería de relleno, los profesores suelen ser perezosos para leer y con solo identificar parte de la respuesta correcta basta, así que no es tan preocupante un examen.
Y, bueno, se preguntarán por qué explico todo esto, en realidad sucede que seguir estas técnicas me han llevado hasta donde estoy ahora: en una ceremonia para alumnos sobresalientes, así es, por eso mis padres se emocionan tanto, por eso tantas sonrisas y aplausos; todos aquí tienen altas calificaciones y sin embargo, un reducido número de los presentes son realmente brillantes, el resto sólo les siguen los pasos, sólo buscan un número, es una pena pues ocuparemos un lugar que talvez no sabremos aprovechar, pues allá, en la universidad, no hay lugar para farsantes.
Todos están tan felices a pesar de ser una ceremonia tan mal organizada, la emoción se contagia, me olvido por un momento de mi malestar, sonrío también, aplaudo, pero en el fondo sé que lo que me espera no será nada fácil, ahora me toca valerme sola, sin depender de alguien intelectualmente superior a mí.
Recibo mi reconocimiento, bueno, al menos he hecho que mis padres se soporten entre sí un momento, sólo lo hacen para aplaudir mi proeza.
La directora acertó con sus palabras: "el reto apenas comienza". Así es, empieza lo bueno, lo dificil, ya era tiempo de que se presentaran las condiciones para exigirme esfuerzo, para hacerme trabajar, y si logro superar los obstáculos que yo misma he fabricado con mi obstinada pereza para pensar, entonces sí los elogios serán recibidos con gusto, con orgullo, pues mi trabajo me habrán costado, así que por ahora reserven sus sonrisas y lágrimas para un mejor motivo.
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