sábado, 7 de agosto de 2010

¿Salirte de casa te vuelve independiente?

¿Salirte de tu casa te hace independiente? Para empezar, te preguntaré: ¿qué es la independencia para ti, querido lector? Porque considero que el concepto en sí es un tanto difícil de explicar; según el diccionario, la independencia es sinónimo de autonomía y libertad.

Así que, volvamos a la cuestión de al principio: ¿te vuelves independiente al salir de tu casa? Pues en mi opinión, no, o al menos no del todo. A mi modo de ver, y siguiendo el concepto del pequeño tumbaburros, uno es independiente cuando se paga su techo, su comida, su vestimenta, sus estudios, entre otras cosas que complementan dicha autonomía.

Suena genial, ¿no es así? No pedirle ayuda a nadie, hacer lo que un@ quiere, comer donde plazca y lo que se antoje, y no verte tampoco en la necesidad de obedecer odiosas y ridículas reglas impuestas por los padres. Pero: ¿esa es independencia al cien por ciento? Porque, si trabajas en un sitio cuyo jefe eres tu mism@, pues si, puedes considerarte una de las pocas personas –si no es que de las únicas –verdaderamente autónomas económicamente hablando. Pero, i tienes un jefe que te dice lo que debes hacer, y si, peor aún, trabajas en la iniciativa privada, sólo serás parcialmente libre; y digo parcialmente porque es muy probable que el trabajo te absorba y las horas libres sean insuficientes para una persona "autónoma" como tú crees ser.

Pero mostremos otros tipos de "independencia". Te preguntarás: ¿cuáles otros tipos?, y dirás ¿qué no eran todos? Pues no. Verás, aunque no lo creas, conocí a alguien que me presumía, entre otras cosas, el hecho de ser independiente, e incluso trabajaba y toda la cosa. Pero existía un pequeño, pero importante detalle: salió de casa de sus padres para irse a vivir a la de su tía. Si, de alguna manera, podría decirse que era libre, pero sólo en una muy pequeña escala: el techo y la comida no los pagaba esa persona, sino su pariente; en realidad, lo único que este individuo pagaba eran sus estudios y sus diversiones (más esto último que lo primero, he de agregar). ¿Independencia?, no lo creo, ¿tú si? Entonces no me has entendido.

¡Pero no pelearemos por eso!, en realidad, como ya lo dije, esto de la independencia es algo complejo, créeme que no te culpo por querer arrugar este escrito, romperlo, o hasta mentarle la madre a tu atenta servidora por escribirlo. Pero antes de que lo hagas, te diré lo que opino al respecto: para mí, la independencia como tal, simplemente no existe.

¿Quieres saber por qué?, si, apuesto que quieres. Pues verás, supongo que has oído esa frase tan "carismática" que dice: "todos necesitamos de todos". Pues te tengo noticias: ¡es verdad! En la casa, dependes de tus padres para tu supervivencia; en el colegio, dependes de tus profesores para sacar ya sean buenas o malas notas; en tu trabajo, dependes casi siempre de tu jefe; y en otros aspectos, dependes, por ejemplo, de los animales para poder tener algo qué comer. No es una dependencia muy directa, y de hecho, no tiene NADA que ver con lo que discutíamos en un inicio, pero es un buen ejemplo para demostrarte que es muy difícil, si no es que imposible, ser al cien por ciento independiente.

Es probable que alcances una independencia parcial en el terreno económico. Para alcanzar una independencia completa, tendrías que vivir sol@ y casi aislad@, ser del mundo, ser tu propio jefe, no seguir ningún tipo de reglas, ser autodidacta, proporcionarte las necesidades básicas con tus propias manos…¡en fin! Ha llegado la hora de la reflexión: ¿ser independiente o no serlo? Esa es la cuestión; tú dirás, después de todo, cada quien tiene su propia idea del mundo, ¿o no?

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